Blog

Blog

Última entrada: Las legumbres... ¡¡que ricas!!

Mmmmmm… ¡qué bien huele ese cocido! Ya con las primeras lluvias apetece un buen guiso de legumbres… quizás un poco olvidadas en nuestras cocinas en los últimos años, pero… vuelven con fuerza cada otoño. En las últimas décadas el consumo de legumbres ha ido cayendo progresivamente a favor de carnes y pescados, pero nunca hay que dejarlas de lado, sea invierno o verano porque nos aportan fibra, proteínas, vitaminas y minerales. En invierno son riquísimas dentro de una ensalada, y en invierno nos calientan el estómago ya sean en guisos con carnes o pescados o verduras. Deberíamos consumir legumbres tres o cuatro veces por semana, y si nos gustan mucho, quizás incluso añadiéndolas como guarnición a algunos platos, o como ingrediente de otras de nuestras recetas. Importante sobre todo si se es vegetariano, ya que son la fuente principal de las proteínas para este colectivo.

                             

En nuestro país, la reina de las legumbres es la lenteja, aunque en todas las regiones podemos encontrar recetas típicas de judías, garbanzos, guisantes y habas. Hay otras, menos conocidas como los azúkis, la soja verde, las lentejas rojas, la alfalfa y la algarroba, pero que cada vez se van incorporando más a nuestras despensas. La lenteja, además de proteína, aporta mucho hierro, más que ninguna, aunque se absorbe con más dificultad que el hierro procedente de animales por eso se aconseja consumir, en la misma comida, alimentos que contengan vitamina C, para facilitar la asimilación del hierro. Nuestros platos más tradicionales, cocido ya sea madrileño, montañés, la famosa fabada, van acompañadas de embutidos y carnes, ricos en grasas saturadas y con alto poder calórico. Y es una maravilla lo que se disfruta de un plato como este, sin embargo, la recomendación es intentar sustituirlo por verduras, o alimentos algo más ligeros, y rebajar las grasas. Lo ideal, es cocinarlas con cereales integrales ya que las legumbres carecen de algunos aminoácidos, que son aportados por estos cereales, quedando así un plato perfectamente equilibrado. También aportan hidratos de carbono de absorción lenta lo que favorece el mantenimiento de unos niveles de glucosa equilibrados en sangre. Además hay que cocinarlas bien, ya que cortas de cocción, pueden resultar tóxicas. Normalmente deben permanecer en remojo la noche anterior, y no se debe usar el agua del remojo para cocinarlas. Una manera muy fácil de comer legumbres es con el cacahuete, ya que nos lo comemos como si fuera un fruto seco, entre horas o para picar, cuando realmente también es una legumbre. Una manera ideal de que los niños coman cacahuetes es dándoselos con cáscara, para que puedan sacarla del mismo… y si estamos en el zoo…. Pues comemos comida de Elefante!!!

 

Subir